“En el mundo tendrán tribulación. Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo.” (Jn 16,33b)

Cuando nuestra confianza está en Dios, hay serenidad para enfrentar las pruebas que se nos presentan.  Confiar en ÉL es una expresión de nuestra fe en su divina providencia. 

Noche donde unidos como pueblo de fe intercederemos para que seamos una nación en paz, hermandad y tolerante. 

¡Pueblo que ora unido, vence las pruebas!